Seguridad
Escalada narco en Rosario: cuatro balaceras y un mensaje mafioso detrás de los ataques
26/02/2026 - 08:18
La violencia volvió a sacudir a Rosario con cuatro ataques a tiros en menos de 48 horas, todos con un patrón común: carteles intimidatorios dirigidos a un preso alojado en la cárcel de Piñero. Detrás de la seguidilla emerge una disputa cada vez más visible entre lo que queda de Los Monos y la banda en ascenso conocida como Los Menores.
Una guerra silenciosa que dejó al menos 15 muertos
Desde hace más de un año y medio, la ciudad atraviesa una guerra de baja intensidad entre el debilitado clan de Los Monos y el grupo criminal Los Menores, que ganó terreno tras la caída de varios eslabones del histórico clan Cantero.
En ese período, unos 15 integrantes vinculados a Los Monos fueron asesinados de manera “quirúrgica”, en ataques atribuidos a sicarios del grupo rival. El objetivo: quedarse con los últimos bastiones ligados a Máximo Ariel Cantero, “El Viejo”, en la zona de Vía Honda, en el sudoeste rosarino.
Los cuatro ataques y el hilo conductor
El primer hecho ocurrió el domingo por la tarde en el estacionamiento de un supermercado del barrio República de la Sexta. Dos hombres en moto dispararon al menos nueve veces contra un vecino de 33 años, que resultó herido en la cintura. Junto a las vainas servidas, la policía encontró un cartel con una amenaza dirigida a un interno de Piñero.
Cuarenta y ocho horas después, en barrio Parque Casas, una camioneta recibió al menos 13 impactos de bala. El dueño del vehículo, ajeno al conflicto, encontró otra nota intimidatoria con referencias al mismo trasfondo violento.
Esa misma noche, en la zona conocida como La Lagunita, una nueva ráfaga dejó cuatro heridos, entre ellos una adolescente de 17 años y una niña de 6 que fue rozada por un proyectil. Los adultos fueron trasladados al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez.
Jóvenes reclutados por $200.000 y maniobras de distracción
Fuentes policiales indicaron que muchos de los tiradores son jóvenes reclutados por sumas cercanas a los 200.000 pesos, incluso sin pertenecer formalmente a las bandas.
Los investigadores también advierten sobre una práctica habitual: dejar carteles para “exponer” a un nombre y desviar la autoría real de los ataques, una maniobra que ya había sido señalada en causas vinculadas al narcotráfico en la ciudad.
El control del territorio y las barras bravas
En paralelo, la disputa también se traslada al control territorial y simbólico. Los Menores dominan la barra de Rosario Central y buscan avanzar sobre la de Newell’s, históricamente vinculada a sectores de Los Monos.
En Vía Honda, además, se denuncian maniobras para expulsar familias de sus viviendas y apropiarse de casas para la venta de droga, consolidando así el dominio territorial.



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