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Lumilagro deja de fabricar termos históricos y los importará de China

15/03/2026 - 09:41

Lumilagro deja de fabricar termos históricos y los importará de China

Durante décadas fue sinónimo de mate en millones de hogares argentinos. Pero ahora la tradicional marca de termos Lumilagro atraviesa una transformación profunda que refleja nuevas tendencias económicas y productivas en la Argentina: la empresa reducirá su fabricación local y comenzará a importar parte de sus productos desde Asia.

La compañía, fundada en 1941 y durante años vinculada a la industria nacional, decidió bajar la producción en su planta de Tortuguitas y reconvertir su modelo de negocio. Allí se fabricaban las tradicionales ampollas de vidrio que caracterizaron a los termos clásicos durante generaciones. A partir de ahora, esas piezas serán importadas desde países asiáticos, mientras que en el país se realizará principalmente el ensamblado.

El nuevo esquema prevé combinar carcasas plásticas fabricadas en Argentina con ampollas de vidrio importadas, además de mantener la producción local de un termo de acero inoxidable de un litro, que hoy representa cerca del 40% de las ventas de la marca.

Un cambio empujado por el mercado

La decisión llega tras un período complejo para la empresa. En los últimos dos años, Lumilagro sufrió una caída cercana al 50% en sus ventas, en un mercado cada vez más competitivo.

La presión de productos importados más baratos, el crecimiento del contrabando y un cambio en las preferencias de los consumidores —que hoy optan cada vez más por termos de acero inoxidable— fueron factores clave en la transformación.

En este nuevo modelo productivo, las ampollas de vidrio ya no se fabricarán en el país y pasarán a importarse desde India y Vietnam, mientras que los termos de acero inoxidable se producirán principalmente en China.

El impacto en el empleo

La reconversión también tuvo consecuencias en el empleo. En sus años de mayor actividad, la planta llegó a contar con más de 300 trabajadores.

En 2022 todavía tenía alrededor de 220 empleados, pero tras un proceso de retiros voluntarios y reducción de estructura, la dotación se redujo a unos 50 trabajadores directos. En total, cerca de 170 personas dejaron la empresa en los últimos dos años.

Un reflejo de la nueva economía

El caso de Lumilagro también se inscribe en un contexto más amplio de cambios en la política comercial argentina. A mediados del año pasado, el Gobierno eliminó los aranceles antidumping que desde 2001 protegían a la industria local frente a los termos importados, especialmente de origen chino.

Ese cambio terminó de consolidar un escenario en el que competir con productos importados de bajo costo se volvió mucho más difícil para los fabricantes locales.

Así, la reconversión de Lumilagro no solo marca un cambio para una marca emblemática del mate argentino, sino que también expone una tendencia más amplia de la economía nacional: empresas que abandonan modelos industriales integrados para adaptarse a un mercado global dominado por importaciones, menores costos y cambios en el consumo.