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Otro enfermero muerto: tenía 50 ampollas de potentes anestésicos en su departamento

04/04/2026 - 08:57

Otro enfermero muerto: tenía 50 ampollas de potentes anestésicos en su departamento

Un enfermero entrerriano de 44 años fue hallado muerto este viernes en un departamento alquilado en el barrio porteño de Palermo, en la calle Santa María de Oro, en un caso que vuelve a poner el foco sobre el circuito ilegal de anestésicos hospitalarios.

Según informaron fuentes de la investigación, en el lugar se secuestraron 50 ampollas de propofol y fentanilo, drogas de uso exclusivo en ámbitos médicos que no se comercializan en farmacias. El hallazgo se produjo luego de que la familia del hombre perdiera contacto con él el lunes, pocos días después de haber llegado a la Ciudad de Buenos Aires por motivos laborales.

El cuerpo presentaba signos de venofusión y múltiples pinchazos en el antebrazo derecho, compatibles con una inyección reciente. Estos indicios, sumados a la presencia de los fármacos en la vivienda, refuerzan la hipótesis de consumo de sustancias anestésicas en un contexto no médico.

Uno de los puntos que más intriga genera entre los investigadores es que la víctima no habría estado sola al momento de su muerte, ya que resulta prácticamente imposible autoadministrarse este tipo de drogas sin asistencia. Sin embargo, no se encontraron rastros de otra persona ni indicios de maniobras de reanimación, lo que abre nuevos interrogantes.

El caso quedó rápidamente vinculado a una causa mayor que ya sacudió al ámbito de la salud: el escándalo por el robo y uso ilegal de anestésicos hospitalarios, que derivó en la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar. En ese expediente fueron imputados el médico Hernán Boveri y la residente Delfina Lanusse por administración fraudulenta.

La denuncia inicial fue radicada por el Hospital Italiano, tras detectar el faltante de fentanilo y propofol que, según la investigación, eran utilizados en fiestas clandestinas conocidas como “Propofest”.

Ante el fiscal Lucio Herrera, Boveri negó las acusaciones y adelantó que declarará por escrito, mientras que Lanusse también rechazó su responsabilidad en los hechos. La causa quedó en manos del juez Javier Sánchez Sarmiento, quien apunta a desarticular una red organizada que facilitaba el acceso ilegal a sedantes de uso médico.

El nuevo hallazgo en Palermo suma un capítulo inquietante a una trama que ya involucra a distintos profesionales de la salud y que, según los investigadores, podría extenderse mucho más allá de una sola institución.