El sistema de colectivos urbanos de Santa Fe atraviesa un momento crítico y las empresas ya anticipan que, si no aparecen fondos urgentes, habrá una nueva reducción de frecuencias en los próximos días.
Actualmente, el servicio ya funciona con un recorte del 10%, que se incrementó desde el 7% registrado la semana pasada. Sin embargo, el escenario podría agravarse.
⛽ El combustible, en el centro del problema
El principal factor detrás de la crisis es el fuerte aumento del gasoil:
👉 El litro subió cerca de $500 desde el inicio del conflicto en Medio Oriente
👉 El sistema consume unos 450.000 litros mensuales
Este volumen representa un costo difícil de sostener para las empresas, que aseguran que no hay compensación suficiente para absorber el impacto.
🛑 Menos colectivos en la calle
Frente a este escenario, las compañías advierten:
- Podría haber menos unidades circulando la próxima semana
- Las frecuencias seguirán reduciéndose
- El servicio podría volverse más irregular
👉 Aunque no hay un porcentaje definido, la tendencia es a un ajuste mayor si no cambian las condiciones actuales.
💸 Un boleto cada vez más lejos del costo real
Según estimaciones del sector, para equilibrar el sistema:
👉 El boleto debería costar alrededor de $2.300
Esto deja en evidencia una brecha importante entre el valor actual y los costos reales de operación.
⚠️ Sin subsidios y con incertidumbre
A la suba del combustible se suma otro factor clave:
- Falta de subsidios nacionales para el transporte del interior
Esto deja a ciudades como Santa Fe con menos herramientas para sostener el servicio.
📌 Lo más importante
- Ya rige una reducción del 10% en las frecuencias
- Podría haber más recortes desde la próxima semana
- El sistema consume 450.000 litros de gasoil por mes
- El boleto debería costar $2.300 para cubrir costos
- El aumento del combustible y la falta de subsidios agravan la crisis
El transporte público entra en una fase delicada: menos frecuencias, mayores costos y un servicio cada vez más ajustado para los usuarios.