Política
¿Alcanza con bajar la inflación para que Milei sea reelegido? El dato que preocupa al oficialismo
03/08/2026 - 07:29
Falta más de un año para las próximas elecciones, pero en los círculos empresarios ya crece la expectativa por descifrar cuál será el rumbo de la política económica más allá de 2027. Así lo plantea un análisis de la periodista Liliana Franco publicado por Ámbito, que repasa las chances de reelección del presidente Javier Milei.
Según ese trabajo, los resultados poco favorables del primer semestre —aceleración de la inflación, estancamiento de la economía y caída del salario real— sumados al escándalo por el supuesto enriquecimiento ilícito del ex jefe de Gabinete Manuel Adorni abrieron un signo de interrogación sobre la continuidad del oficialismo.
La estrategia de polarizar con el kirchnerismo
La apuesta del partido gobernante para conseguir esa continuidad pasa por concentrar los ataques en el kirchnerismo, bajo la premisa de que "la mayoría de la gente no quiere volver al pasado". Quedó en evidencia días atrás, cuando el Presidente apuntó contra Cristina Fernández de Kirchner por cadena nacional, durante la presentación del proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central.
No es una jugada original: ya la utilizó Mauricio Macri durante su presidencia, en una partida que el kirchnerismo ganó en 2019 al elegir a Alberto Fernández, presentado ante la sociedad como "un peronista moderado".
De hecho, distintas mediciones muestran que los dos candidatos con mayores chances de competir por la presidencia —Milei y Axel Kicillof— no se diferencian demasiado en niveles de aprobación y rechazo, y registran una intención de voto sin disparidad contundente.
El dato más inquietante para la política en general es otro: no menos del 40% de los votantes no se siente representado ni por las opciones de centroderecha que encarna Milei ni por el peronismo que lidera Kicillof. Y esa masa viene creciendo.
El "fenómeno Bregman" y el voto del enojo
Hay analistas que consideran que existe una lectura errónea de la demanda social. Interpretan que Macri se equivocó al creer que la mayoría apoyaba sus políticas, cuando en buena medida fue votado por el hartazgo que había producido el modelo kirchnerista: no solo por los magros resultados económicos, sino también por actitudes "autoritarias" y por un Estado presente, pero para impedir antes que para ayudar.
Del mismo modo, sostienen que Milei debería tener en cuenta que buena parte de sus apoyos surgió de la ilusión de un cambio profundo, en un momento de hartazgo con los políticos, con instituciones que no funcionan y con un país con cada vez menos oportunidades. Tanto es así que en 2023, cuando fue elegido, no era extraño escuchar que "si nos fue mal con los cuerdos, probemos con el loco".
Las encuestas muestran que La Libertad Avanza perdió parte del caudal de votos que le permitió ganar el ballotage hace casi tres años. En paralelo, la referente del Frente de Izquierda Myriam Bregman registra un marcado crecimiento en la intención de voto a nivel nacional, que oscila entre el 9% y el 15%.
"Bregman no es señalada como una opción de modelo de país (un régimen comunista), sino que representa el enojo de ciertos sectores con la política tradicional", señaló al respecto un experimentado dirigente citado en el análisis.
Bajar la inflación no alcanza si no sube el poder adquisitivo
Los analistas consultados reconocen que Milei cumplió promesas de campaña de peso, como reducir la inflación de cerca del 200% anual a comienzos del mandato a algo más del 30% en la actualidad. Pero advierten que sería un error pensar que desacelerar los precios es un objetivo en sí mismo.
Lo que importa al común de la gente, indican, es que suba el poder adquisitivo. Y ahí los números no acompañan: el ingreso disponible —el dinero que les queda a las familias después de cubrir sus gastos fijos— volvió a retroceder en mayo y se ubica 16,5% por debajo del promedio de enero a septiembre de 2023, es decir antes del cambio de gestión, según cálculos de la consultora Equilibra.
El Gobierno restableció el orden en la vía pública, pero esa mejora también tiene sus matices. "Antes se me dificultaba la venta porque los piquetes impedían que entraran a mi local; ahora no cortan el acceso, pero igual no entra nadie porque no hay plata", grafica un comerciante de la zona de Congreso citado en la nota.
La encuestadora Zentric aporta otro dato revelador. Ante la pregunta por la principal preocupación del momento, la corrupción encabeza con 48,8%, seguida por ingresos y salarios con 46,9%. La inflación cayó al noveno lugar, con 18,2% sobre un total de diez respuestas.
El caso Adorni y la falta de empatía
Distintos análisis de opinión pública muestran el daño que el "caso Adorni" causó en la imagen del Gobierno, al punto de que algunos consideran que los libertarios perdieron la bandera de la lucha contra la casta. Esa evaluación podría ser exagerada y el oficialismo todavía estaría en condiciones de revertir la caída en la confianza, aunque no parece dar muestras suficientes de empatía.
En esa clave se leen las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, que descartó de plano cualquier asistencia estatal para las familias endeudadas al afirmar que la morosidad es un "problema entre privados" en el que el Estado no tiene margen de acción. Los críticos contraargumentan que buena parte de esos problemas surgió del apretón monetario que aplicó el Banco Central a mediados del año pasado, que llevó las tasas de interés a las nubes.
Resulta paradójico, apunta el análisis, que la titular del FMI, Kristalina Georgieva, se mostrara más empática y manifestara en más de una oportunidad su preocupación por el endeudamiento de las familias y el nivel de morosidad, al señalar que esa situación afecta al crecimiento.
La preocupación del Fondo por la sustentabilidad política
La sustentabilidad política del programa que encara la administración libertaria es uno de los temas que más preocupa al Fondo Monetario Internacional, según se comenta en Washington. No es para menos: la Argentina es el principal deudor del organismo —más de un tercio del total de los créditos— y en ningún lugar del mundo se aplicaron con tanto énfasis sus recomendaciones.
Esa sería la razón por la que Georgieva viajó al país e instó al pueblo argentino, tanto en declaraciones a la prensa como en publicaciones, a "ser perseverantes" y "tener paciencia" para consolidar los cambios económicos.
No es la primera vez que el organismo respalda con calor a un programa económico argentino. Durante los años 90, en tiempos de Carlos Menem, el entonces titular del Fondo Michel Camdessus calificó a la economía local como el "mejor modelo económico del mundo". Más tarde, con Christine Lagarde al frente, el organismo no dudó en autorizar un préstamo por 57.000 millones de dólares al gobierno de Macri. Al gobierno de Milei le otorgó 20.000 millones, y el Tesoro de los Estados Unidos acordó de un día para el otro un swap de monedas por un máximo de 20.000 millones de dólares.
¿Qué tienen en común esos tres gobiernos? Baja de la inflación, disciplina fiscal, desregulación de la economía y apertura de los mercados, entre otras medidas recomendadas por el FMI. Entre los aspectos negativos de aquellos programas figuran el aumento del desempleo, la caída de la actividad y el cierre de establecimientos, que generaron malestar social. Resta saber si esta vez será diferente.

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