La puesta en marcha del nuevo esquema de bandas cambiarias permite estimar con mayor precisión cuál es el nivel máximo que podrá alcanzar el dólar mayorista durante enero sin que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) deba intervenir en el mercado oficial de cambios.
Desde este año, las bandas dejaron de ajustarse al ritmo fijo del 1% mensual y comenzaron a actualizarse en función del último dato disponible del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el Indec. Para enero, la referencia es una inflación del 2,47%, lo que implica una corrección más acelerada de los límites del corredor cambiario.
De acuerdo con cálculos de la consultora Invecq, el techo de la banda se ubicaría en torno a los $1.564 hacia finales de enero. Ese valor representa un ajuste del 1,4% respecto de los $1.542 que hubiera arrojado el esquema anterior. Si el dólar mayorista supera ese nivel en el Mercado Libre de Cambios (MLC), el BCRA estaría obligado a intervenir para que la cotización vuelva a ubicarse dentro de los márgenes establecidos.
Actualmente, el dólar mayorista se negocia cerca de los $1.460, lo que lo deja aproximadamente un 5,1% por debajo del límite superior vigente. Esto otorga cierto margen de suba en el corto plazo sin necesidad de acción oficial.
Proyecciones para los próximos meses
Las estimaciones del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el propio Banco Central a partir de proyecciones de consultoras, bancos y centros de análisis económico, permiten anticipar cómo evolucionaría el techo de la banda cambiaria en los meses siguientes.
Según el REM, una inflación del 2,3% en diciembre llevaría el límite superior a $1.599,97 a fines de febrero. Para marzo, con una inflación proyectada del 2% en enero, el techo subiría a $1.631,97. En abril alcanzaría los $1.661,35 (con una suba de precios estimada en 1,8% para febrero), mientras que en mayo se ubicaría en $1.692,92 si marzo registra una inflación del 1,9%.
El sendero continuaría en junio con un límite de $1.721,70 (inflación proyectada de 1,7% para abril), en julio con $1.749,25 (1,6% para mayo) y en agosto con $1.775,49, si en junio los precios avanzan un 1,5%.
Un cambio para evitar el atraso cambiario
El ajuste mensual del 1% aplicado hasta 2025 había comenzado a quedar desfasado frente a la inflación, que en los últimos meses más que duplicó ese ritmo. Ese desajuste generó un retraso en la actualización real de las bandas, algo que el nuevo mecanismo busca corregir. Con la indexación al IPC, tanto el piso como el techo del corredor cambiario se incrementarán un 2,47% en enero, ampliando el rango de flotación.
Desde el BCRA explicaron que, al no ajustarse por la inflación de Estados Unidos, el techo de la banda tiende a aumentar en términos reales con el tiempo. Aun así, el esquema seguirá cumpliendo su función principal: limitar movimientos bruscos y extremos del tipo de cambio y reducir la volatilidad.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, aclaró que la actualización por IPC “no implica que la inflación vaya a ser mayor o menor”, sino que introduce mayor flexibilidad en el sistema. Además, definió la medida como un “aporte a la reducción de la incertidumbre hacia adelante”.
El régimen de bandas cambiarias fue acordado con el Fondo Monetario Internacional antes de la flexibilización parcial del cepo cambiario en abril de 2025. Bajo este esquema, el Banco Central debe intervenir si el dólar perfora el piso o supera el techo del corredor, que actualmente se mueve entre $911,05 y $1.535,13, con el objetivo de estabilizar el mercado y moderar las expectativas.















