Salud
Dietas detox: por qué no funcionan, qué dice la ciencia y cómo volver a hábitos saludables sin caer en extremos
07/01/2026 - 08:33
Jugos verdes, ayunos prolongados, caldos depurativos y planes “milagro” que prometen limpiar el organismo en pocos días. Las llamadas dietas detox resurgen con fuerza cada verano o después de períodos de excesos, apelando a una idea seductora: “desintoxicar” el cuerpo. Pero ¿realmente funcionan? ¿Tienen respaldo científico? Y, sobre todo, ¿cómo recuperar hábitos saludables sin caer en restricciones dañinas?
¿Qué prometen las dietas detox?
Las dietas detox aseguran eliminar toxinas, “descansar” el sistema digestivo, bajar de peso rápidamente y recuperar energía. Suelen basarse en:
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Consumo exclusivo de jugos o licuados
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Eliminación total de grupos de alimentos
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Ayunos extremos o muy bajos aportes calóricos
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Uso de suplementos, tés o productos “purificantes”
El problema es que estas promesas no se sostienen en evidencia científica sólida.
¿El cuerpo necesita desintoxicarse?
La ciencia es clara: el cuerpo humano ya cuenta con un sistema de detoxificación altamente eficiente. El hígado, los riñones, los pulmones, el intestino y la piel trabajan de forma constante para eliminar sustancias de desecho y toxinas.
No existe evidencia de que jugos, ayunos o productos comerciales mejoren ese proceso.
“La idea de ‘limpiar toxinas’ con una dieta es más un concepto de marketing que una necesidad fisiológica”, coinciden sociedades médicas y nutricionales.
¿Por qué no funcionan (y a veces perjudican)?
Aunque algunas personas notan una baja rápida de peso, el efecto es temporal y suele deberse a:
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Pérdida de agua y masa muscular
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Déficit calórico extremo
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Eliminación de carbohidratos y sodio
Además, las dietas detox pueden provocar:
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Fatiga, mareos y dolores de cabeza
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Alteraciones digestivas
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Déficits de vitaminas y minerales
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Relación conflictiva con la comida
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Efecto rebote y aumento de peso posterior
En personas con estrés, actividad física regular o antecedentes de trastornos alimentarios, los riesgos son mayores.
¿Tienen algún respaldo científico?
No. No hay estudios de calidad que avalen las dietas detox como estrategia de salud. Las principales asociaciones de nutrición coinciden en que no aportan beneficios reales y que, en muchos casos, desplazan hábitos verdaderamente protectores.
Lo que sí tiene respaldo científico es una alimentación equilibrada y sostenida en el tiempo.
Cómo recuperar hábitos saludables sin extremos
Después de períodos de desorden alimentario, el cuerpo no necesita castigo, sino regularidad y cuidado. Algunas claves:
1. Volver a lo simple
Comidas reales, caseras, con alimentos reconocibles. No hace falta “compensar”, sino retomar rutinas.
2. Priorizar calidad, no restricción
Verduras, frutas, proteínas adecuadas, grasas saludables y carbohidratos según necesidad. El equilibrio supera a la prohibición.
3. Hidratación consciente
Tomar agua suficiente ayuda a la función renal y digestiva, sin necesidad de jugos extremos.
4. Respetar el hambre y la saciedad
Escuchar al cuerpo es más efectivo que seguir reglas rígidas.
5. Dormir y moverse mejor
El descanso y la actividad física regular tienen más impacto metabólico que cualquier “plan detox”.
6. Evitar el “todo o nada”
La salud no se construye en tres días ni se pierde por una comida. La constancia vale más que la perfección.
El verdadero “detox”
Si existe un detox real, no está en una botella ni en un plan de siete días. Está en:
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Reducir ultraprocesados
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Moderar alcohol y azúcar
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Comer con regularidad
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Gestionar el estrés
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Sostener hábitos posibles en el tiempo
La evidencia es clara: no necesitamos dietas extremas para estar saludables, sino decisiones cotidianas que respeten al cuerpo. Volver al equilibrio, sin culpas ni promesas mágicas, sigue siendo la estrategia más efectiva y segura.















