Internacional
Las amenazas de Trump a Petro reavivan la preocupación por posibles intervenciones de EE.UU. en la región
05/01/2026 - 08:58
Las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra su par colombiano Gustavo Petro marcan un nuevo punto de tensión en la relación bilateral y reavivan temores sobre una política exterior norteamericana cada vez más confrontativa en América Latina. Desde el Air Force One, el mandatario calificó a Petro de “enfermo” y no descartó una eventual intervención militar en Colombia, en el marco de un fuerte cuestionamiento a la política antidrogas del país sudamericano.
El mensaje, difundido el domingo 4 de enero de 2026, generó un fuerte impacto político y diplomático, no solo por el tono personal del ataque, sino por el contexto en el que se produce: apenas un día después de la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, un hecho que sacudió el tablero regional y reforzó la narrativa de Trump sobre la necesidad de “recuperar” países que —según su visión— estarían “enfermos por el socialismo”.
Retórica agresiva y presión geopolítica
Trump advirtió que, de no registrarse un cambio en la política antidrogas impulsada por el gobierno colombiano, podrían aplicarse medidas severas contra la administración de Petro, insinuando incluso un “final anticipado” de su mandato. Aunque no precisó acciones concretas, la mención de una posible operación militar encendió alarmas en la región y fue leída como una forma de presión política extrema.
La crítica estadounidense se apoya en un discurso que simplifica conflictos complejos y reduce los problemas estructurales de Colombia —como el narcotráfico, la violencia territorial y la desigualdad— a una supuesta connivencia ideológica. En ese marco, la figura de Petro aparece construida como antagonista dentro de una narrativa que enfrenta “orden” contra “socialismo”, una lógica recurrente en la política exterior trumpista.
Riesgos para la estabilidad regional
Más allá del impacto mediático, las declaraciones abren interrogantes sobre el rumbo que podría tomar la relación entre Estados Unidos y América Latina. La utilización de un lenguaje descalificador hacia un jefe de Estado electo democráticamente, sumada a la insinuación de acciones militares, tensiona los principios de soberanía y no intervención que históricamente han sido reclamados por la región.
Analistas advierten que este tipo de discursos no solo deterioran los vínculos diplomáticos, sino que también legitiman escenarios de confrontación que pueden agravar conflictos internos y regionales. En el caso colombiano, el señalamiento externo podría reforzar polarizaciones internas y debilitar instancias de diálogo en un país atravesado por procesos de paz aún frágiles.
Más que un conflicto bilateral
La ofensiva verbal contra Petro parece inscribirse en una estrategia más amplia de Trump para reposicionar a Estados Unidos como árbitro ideológico del continente, especialmente tras los acontecimientos en Venezuela. Sin embargo, el costo de esa estrategia podría ser alto: mayor aislamiento regional, desconfianza diplomática y un clima de inestabilidad que excede largamente a Colombia.
En ese contexto, la pregunta que queda abierta no es solo hasta dónde está dispuesto a llegar Trump con su retórica y sus amenazas, sino qué impacto tendrá esta escalada sobre una región que ya enfrenta múltiples crisis sociales, políticas y económicas.















