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El yen se fortalece y los inversores argentinos miran con atención la moneda japonesa

04/09/2026 - 07:50

El yen se fortalece y los inversores argentinos miran con atención la moneda japonesa

La moneda japonesa volvió a ser protagonista en los mercados globales. Este jueves, el yen se fortaleció más de 1,7% frente al dólar y llegó a operar en la zona de ¥155,8 por dólar, un nivel que no se veía desde los primeros días de agosto. El movimiento renovó el debate entre inversores argentinos sobre la conveniencia de sumar exposición a esta divisa.

El salto del yen responde, en gran parte, a que el mercado empezó a descontar con mayor fuerza una nueva suba de tasas por parte del Banco de Japón (BoJ). Las apuestas a un incremento de 25 puntos básicos en la reunión del 17 y 18 de septiembre treparon hasta cerca del 75%, impulsadas por las últimas señales restrictivas que emitieron funcionarios del organismo nipón.

Qué hay detrás de la apreciación del yen

El economista Leo Anzalone, fundador de CEPEC, explicó que el salto de la moneda no responde a un cambio en los fundamentos, sino a expectativas de política monetaria. Según el especialista, las declaraciones del Banco de Japón reforzaron la chance de una suba de tasas en septiembre, lo que llevó a los operadores a comprar yenes de forma agresiva. A eso se suma, dijo, “la amenaza latente de una nueva intervención cambiaria”.

Por su parte, el economista Maximiliano Ramírez consideró que la principal explicación de la apreciación está en que el mercado comenzó a descontar “una postura más restrictiva del Banco de Japón”. Durante años, el yen estuvo presionado por una política monetaria extremadamente laxa en Japón frente a tasas mucho más altas en Estados Unidos. Ahora, con expectativas de nuevas subas en el país asiático y cierta incertidumbre sobre el ciclo económico global, los inversores están reduciendo posiciones financiadas en yenes, lo que le da impulso a la divisa nipona. Además, en momentos de mayor volatilidad financiera, el yen suele recuperar atractivo como activo refugio.

Pese al fuerte avance reciente, los analistas mantienen cautela a la hora de hablar de un cambio estructural. “Con la información disponible hoy, yo sería cauto en hablar de cambio de tendencia”, sostuvo Anzalone. El especialista recordó que en los últimos meses se repitió un patrón: el yen se debilita de forma sostenida, una sorpresa hawkish del Banco de Japón o una intervención genera una fuerte apreciación en el corto plazo y luego buena parte de esa ganancia se revierte. “Eso fue exactamente lo que pasó después de la intervención conjunta de Japón y Estados Unidos a fines de julio”, señaló.

Según Anzalone, el consenso de mercado, basado en las proyecciones de más de veinte bancos, todavía ve al yen relativamente débil en el corto plazo antes de una apreciación gradual hacia fin de año. “No un quiebre estructural”, remarcó. Ramírez también considera prematuro afirmar que se produjo un cambio de tendencia definitivo, aunque entiende que podría estar modificándose uno de los factores que durante años favoreció la debilidad de la moneda: “El diferencial de tasas que favoreció al dólar durante mucho tiempo”.

Si el Banco de Japón continúa avanzando hacia una política menos expansiva y la Reserva Federal se acerca al final de su ciclo restrictivo, el yen podría mostrar un comportamiento más firme que en los últimos años. La magnitud y la velocidad de esa recuperación dependerán de las decisiones de ambos bancos centrales. El escenario, agregó Anzalone, dependerá en buena medida de si el BoJ efectivamente concreta la suba de tasas del 18 de septiembre y del tono que adopte respecto de las próximas decisiones.

Cómo invertir en yenes desde la Argentina

La recuperación de la moneda japonesa abre un interrogante para los inversores locales: ¿hay formas de apostar a una suba del yen desde el país? La respuesta es sí, aunque no existe en el mercado local un instrumento que replique directamente a la divisa. Según Anzalone, “hoy no existe en el mercado local un CEDEAR que replique directamente al yen”. Sí están disponibles CEDEARs de empresas japonesas como Toyota y Sony, además del ETF EWJ, que sigue a la Bolsa de Japón. En esos casos, el inversor no compra yenes puros, sino que combina la exposición cambiaria con el riesgo propio de la renta variable japonesa.

Ramírez señaló que una de las alternativas para un inversor argentino consiste en acceder a ETFs internacionales vinculados al yen o a bonos japoneses, siempre que cuente con una cuenta que permita operar en mercados internacionales. También existen fondos globales y carteras administradas que pueden incorporar exposición indirecta a la moneda japonesa. “En general, para un inversor argentino es bastante más sencillo obtener exposición financiera a la moneda japonesa mediante instrumentos listados en mercados internacionales que operar directamente activos en Japón”, explicó.

Riesgos y límites de apostar al yen

El principal riesgo es que la fuerte apreciación de los últimos días sea más táctica que estructural y que el mercado vuelva a corregir si cambian las expectativas sobre las tasas. “El mercado viene reaccionando a expectativas sobre tasas y cualquier cambio en el mensaje del Banco de Japón o de la Reserva Federal podría revertir parte del movimiento”, advirtió Ramírez. Anzalone coincidió y remarcó que el yen es una de las divisas más sensibles del mundo a los diferenciales de tasas entre bancos centrales, por lo que movimientos bruscos como el de esta semana pueden repetirse en cualquier dirección.

Para un inversor argentino, además, la vía elegida puede agregar riesgos adicionales. Si se utiliza un CEDEAR como el EWJ, la apuesta no queda limitada al comportamiento del yen: también incorpora la evolución de las acciones japonesas. “Si la vía elegida es un CEDEAR como EWJ, hay que tener en cuenta que se está sumando riesgo de acciones japonesas al riesgo cambiario”, explicó Anzalone. Ramírez también advirtió que apostar únicamente a una moneda suele ser una estrategia más especulativa que una inversión tradicional de largo plazo, ya que el resultado dependerá de la evolución del yen, de las decisiones del BoJ, de la Fed y del escenario financiero internacional.

En cuanto a su utilidad como cobertura para los argentinos, los especialistas ponen reparos. “Como cobertura del riesgo argentino no aporta demasiado”, sostuvo Anzalone, al explicar que la correlación entre el yen y el peso no ofrece una protección específica frente a los problemas propios de la economía local. Su utilidad estaría más vinculada a la diversificación de la parte dolarizada de una cartera. “Donde sí puede tener alguna lógica es como parte de la porción en dólares de una cartera, apostando a una normalización de tasas japonesas en el mediano plazo, pero ahí ya es una apuesta direccional sobre política monetaria, no una cobertura”, explicó.

Ramírez coincide en que puede tener sentido como componente secundario de una cartera. “Los inversores argentinos suelen estar muy expuestos al dólar, ya sea de manera directa o indirecta. Incorporar una posición moderada en yen permite sumar exposición a una economía desarrollada con una dinámica diferente a la de Estados Unidos”, explicó. En cualquier caso, ambos coinciden en que la apuesta debería entenderse como una estrategia de diversificación o posicionamiento sobre la política monetaria japonesa, más que como un reemplazo de los activos dolarizados tradicionales.

El carry trade vuelve a escena

El fortalecimiento del yen también vuelve a poner bajo la lupa al carry trade, una estrategia mediante la cual los inversores toman financiamiento en monedas con bajas tasas, como el yen, para colocarlo en activos de mayor rendimiento. La suba de las tasas japonesas reduce ese diferencial y puede incentivar el desarme de posiciones financiadas en yenes, generando movimientos en acciones, bonos y monedas a nivel global.

Para Ramírez, ese proceso ya está detrás de parte de la recuperación de la moneda: los inversores están reduciendo posiciones financiadas en yen. Si Japón continúa elevando las tasas y Estados Unidos avanza hacia el final de su ciclo restrictivo, el atractivo de financiarse en yenes podría seguir disminuyendo. El movimiento, además, vuelve a plantear interrogantes sobre el impacto que un desarme más amplio del carry trade podría tener sobre otros mercados internacionales. Bank of America, de hecho, adoptó una visión alcista sobre la moneda japonesa y proyectó un nivel de ¥149 por dólar.

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