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Euforia en el peronismo por el triunfo de Lula y silencio incómodo en el Gobierno

26/10/2026 - 08:24

Euforia en el peronismo por el triunfo de Lula y silencio incómodo en el Gobierno

El triunfo de Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro generó una ola de festejos en el peronismo y un silencio espeso en el gobierno de Javier Milei, que se involucró a fondo en la campaña del candidato de la derecha brasileña y, tras el resultado de la primera vuelta, dio por descontado que sería el próximo presidente de Brasil.

Con el correr de la noche del domingo, en el Ejecutivo crecía el temor de que la caída de Bolsonaro, contra todos los pronósticos, expanda la teoría de que Milei es mufa. "Javier se equivocó, si no se metía en la campaña de Brasil, hoy podríamos haber instalado que ganan los oficialismos, pero ahora ni eso nos queda", admitió un operador del gobierno libertario.

La apuesta del peronismo

Del otro lado, el impacto fue total en un peronismo golpeado en las últimas elecciones y con la autoestima baja. Cristina Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa salieron a felicitar al presidente brasileño. Massa fue quien más arriesgó al tomar posición incluso un día antes de la elección.

El exministro de Economía contaba con encuestas que anticipaban la victoria de Lula. Por eso decidió involucrarse en la campaña y envió a Brasil una delegación del Frente Renovador integrada por Cecilia Moreau y Sebastián Galmarini. No se trató solo de un gesto de solidaridad política: apostó a fortalecer su vínculo con el PT antes de que se conociera el resultado. Tras confirmarse el triunfo, publicó un mensaje que reivindicó la trayectoria política del mandatario brasileño: "Hoy, como ayer, del lado de Lula de la vida".

"La historia del obrero que perdió hasta ganar, que fundó la clase media brasilera e industrializó su país defendiendo la soberanía y sus recursos", agregó el líder del Frente Renovador, ya con el resultado puesto.

Cristina Kirchner también celebró con una lectura histórica: "FELICITACIONES... primero al pueblo brasileño que hoy protagonizó un auténtico 17 de Octubre electoral", escribió. Luego felicitó a Lula por haber sabido "despertar en sus compatriotas sentimiento y sentido para ganar esta batalla".

Kicillof, por su parte, buscó reforzar su propuesta: "UNA NOCHE HISTÓRICA, UN FUTURO MEJOR", publicó, con referencia a su Movimiento Derecho al Futuro. Y sumó: "Lula ganó las elecciones, dejando una lección: nunca hay que rendirse". El gobernador bonaerense aprovechó para cuestionar la intervención de Milei en la política brasileña: "No hay injerencia extranjera ni campaña de odio que puedan derrotar a un pueblo que defiende su soberanía y su dignidad". Cerró con una consigna que también puede leerse en clave argentina: "¡HAY OTRO CAMINO!".

El costo de la apuesta oficial

En el Gobierno, en cambio, el resultado cayó como un balde de agua fría. Un funcionario reconoció que le habían aconsejado a Milei no asistir al acto de lanzamiento de Flavio Bolsonaro para evitar que la suerte electoral del candidato brasileño quedara asociada a su figura. El Presidente desoyó las recomendaciones e incluso volvió a apostar después de la primera vuelta.

El 4 de octubre, Milei publicó un mensaje titulado "LA LIBERTAD AVANZA EN BRASIL", en el que felicitó a Flávio Bolsonaro por su desempeño electoral. "Felicitaciones querido amigo @FlavioBolsonaro, por esta histórica elección ante el comunista de Lula", escribió el mandatario argentino. Y fue más lejos: "El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad", anticipando su triunfo en el ballotage. También anticipó una buena relación bilateral bajo un eventual gobierno de Bolsonaro: "Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos". El mensaje terminó con su habitual "VIVA LA LIBERTAD CARAJO...!!".

Ahora, en sectores del oficialismo intentan relativizar el traspié con el argumento de que los oficialismos están ganando las elecciones. La explicación resulta forzada: Milei no se había limitado a expresar afinidad ideológica con Bolsonaro, sino que había celebrado su desempeño como una victoria de la libertad frente al supuesto comunismo de Lula.

Un antecedente incómodo

El problema para la Casa Rosada es que la derrota brasileña se suma a otro episodio incómodo. La irrupción de Milei en la campaña política española, con sus ataques al socialismo y al gobierno de Pedro Sánchez, terminó ofreciendo a los socialistas un adversario externo alrededor del cual ordenar su discurso político.

En el entorno presidencial preocupa que ambos episodios alimenten la idea de que Milei produce el efecto contrario al que busca cuando interviene en elecciones extranjeras. La figura del Presidente como referente internacional de la derecha queda así expuesta a una ironía difícil de administrar: sus respaldos pueden terminar siendo utilizados por los adversarios de sus aliados.

La victoria de Lula es además un duro golpe para Donald Trump y sus amigos billonarios como Mark Zuckerberg y Elon Musk, que enfrentan acusaciones de volcar las redes sociales en favor de Bolsonaro. Ahora, Trump y Milei deberán convivir con un gobierno al que eligieron confrontar públicamente.

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