La Policía de Córdoba investiga una serie de amenazas de ataques en escuelas que podrían estar relacionadas con la red detrás del tiroteo ocurrido el pasado 30 de marzo en San Cristóbal.
El caso se activó tras la circulación de mensajes intimidantes en un grupo de WhatsApp, integrado por jóvenes, donde se hacía referencia a posibles atentados armados en instituciones educativas. Ante la gravedad del contenido, se aplicaron de inmediato los protocolos de seguridad vigentes, priorizando la protección de la comunidad escolar.
Como parte de la investigación, se realizaron allanamientos en distintos domicilios de la capital cordobesa. Durante los operativos, se secuestraron dispositivos electrónicos y armas blancas, que ahora están siendo analizados por áreas de cibercrimen y peritaje.
El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, confirmó que un adolescente de 13 años fue identificado como presunto autor de las amenazas. Según indicó, el menor formaba parte de un grupo en el que se hablaba de ataques a escuelas y que podría estar vinculado al mismo entorno del ataque en Santa Fe.
La causa se investiga bajo la figura de “amenazas calificadas”, y no se descartan nuevas medidas a medida que avancen los análisis de los dispositivos secuestrados. El foco está puesto en determinar si existe una red organizada detrás de estos hechos y prevenir cualquier situación de riesgo real.