Espectáculos
River fue un baile inolvidable con Bad Bunny
15/02/2026 - 08:40
Bad Bunny convirtió el Día de los Enamorados en una declaración masiva de afecto. En su segunda noche en el Estadio Monumental, ante más de 70 mil personas, el puertorriqueño ofreció algo más que un concierto: fue una carta abierta a Buenos Aires, escrita con reggaetón, guiños cómplices y un “baile inolvidable” que hizo temblar Núñez.
Desde temprano la ciudad ya vibraba en modo Benito. En parques, bicisendas y gimnasios sonaban sus clásicos como banda sonora urbana. La previa parecía un ritual colectivo que desembocó, inevitable, en River. Allí, el artista desplegó un show de alto impacto visual, con coreografías milimétricas, pantallas envolventes y un repertorio que combinó hits consagrados con las nuevas canciones de DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour, inspiradas en la vieja escuela del género.
Una noche de sorpresas
El momento más celebrado fue el reencuentro sobre el escenario con Cazzu, Duki y Khea. La escena evocó los primeros años del trap en Argentina y desató una ovación que pareció no tener techo. “La jefa” dominó el estadio con su impronta y sembró cumbia entre los bloques de reggaetón, mientras Duki y Khea aportaron ese ADN urbano que consolidó un puente artístico entre Puerto Rico y Buenos Aires.
También hubo lugar para invitados internacionales: Mora se sumó especialmente para interpretar “Una vez”, tema que el propio Bad Bunny anunció que no repetirá en ningún otro show del mundo, un guiño exclusivo para el público argentino.
El romance con Buenos Aires
El vínculo no es nuevo. Desde su primera visita al país, el artista encontró en Argentina una audiencia fervorosa que lo acompaña en cada etapa. Esta segunda noche confirmó esa conexión: hubo nostalgia, celebración y un perreo constante que convirtió el estadio en una pista gigante.
En el día más romántico del calendario, Bad Bunny no habló de promesas eternas sino de amores intensos, de los que se viven sin manual. Y si algo quedó claro en River es que su historia con Buenos Aires ya es parte de su propio relato.















