Política
La encrucijada de Quirno: sancionar a Noble, la gigante británica que opera en Malvinas y Tierra del Fuego
07/09/2026 - 06:03
El canciller Pablo Quirno celebró con bombos y platillos la decisión de la estadounidense Halliburton de no participar en la explotación petrolera de las Islas Malvinas, un negocio del que en realidad nunca formó parte. Sin embargo, sobre la mesa del funcionario aparece un expediente mucho más espinoso: el de Noble Corporation, una multinacional británica que opera en el país y que, según todas las señales, tendría a su cargo la parte crítica del proyecto Sea Lion.
La empresa que perfora para la Argentina
Noble no es una petrolera tradicional como TotalEnergies o YPF. Se trata de una contratista especializada en perforación offshore, dueña de algunas de las plataformas más complejas y costosas del mundo. Su negocio consiste en alquilar esas estructuras de acero a las grandes compañías que explotan hidrocarburos bajo el mar.
En la Argentina, Noble tiene un vínculo documentado y central: fue contratada por Total Austral para perforar los tres pozos del yacimiento Fénix, que produce gas frente a las costas de Tierra del Fuego. La plataforma Noble Regina Allen, una jack-up que llegó desde el Mar del Norte tras un viaje de más de 14 mil kilómetros, fue la encargada de ejecutar esa campaña entre mayo de 2024 y comienzos de 2025.
Fénix está ubicado a unos 60 kilómetros mar adentro, en la Cuenca Marina Austral. El proyecto demandó una inversión superior a los USD 700 millones y puede aportar hasta 10 millones de metros cúbicos diarios de gas, cerca del 8% de la producción total del país. El gas extraído viaja por un ducto submarino hasta Vega Pléyade y desde allí utiliza la infraestructura existente para llegar a tierra firme.
El contrato fantasma que apunta a Sea Lion
El dilema para el Gobierno se profundiza con otro movimiento de Noble. En febrero de 2026, la compañía informó a sus inversores y a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) que su plataforma Noble Endeavor, una semisumergible capaz de operar en aguas de hasta 8.000 pies de profundidad, había conseguido un nuevo contrato. Los datos públicos son escuetos: 11 pozos, Sudamérica, inicio hacia fines de 2026 y una tarifa de USD 300 mil diarios.
Esos cuatro datos coinciden punto por punto con la primera fase del proyecto Sea Lion, que impulsan Navitas Petroleum y Rockhopper al norte de las Malvinas. El plan contempla exactamente 11 pozos, con perforación prevista para esa misma ventana temporal y una primera producción estimada para marzo de 2028. La compañía, además, muestra a la Endeavor comprometida en Sudamérica hasta el segundo trimestre de ese año.
Ni Noble ni las petroleras del proyecto confirmaron oficialmente la relación, pero las coincidencias de cantidad de pozos, región y calendario son difíciles de ignorar. La propia Noble Endeavor tiene capacidad para alojar a unas 140 personas y puede perforar hasta unos 35.000 pies de profundidad.
Una red global que complica la ofensiva
La trama de Noble no termina ahí. Otra de sus plataformas, la Noble Resilient, trabajó para Harbour Energy en aguas británicas tras un contrato con Wintershall Dea. Son justamente las dos compañías que aparecen en el 37,5% que Total Austral tiene en Fénix: Harbour compró los activos de Wintershall Dea y se convirtió en socia del proyecto argentino.
La flota de Noble incluye decenas de unidades —Noble Voyager, Noble Viking, Noble Valiant, Noble Venturer, Noble Invincible, Noble Innovator, Noble Integrator, Noble Intrepid, Noble Interceptor y Noble Resolute, entre otras— que se desplazan entre cuencas y continentes según los contratos que firman. Un mercado mundial relativamente concentrado, donde los equipos se reservan con mucha anticipación.
TotalEnergies conoce bien esa dependencia. Noble es uno de sus proveedores más importantes a nivel global: en 2023 representó alrededor del 10,5% de los ingresos de la contratista y al cierre de 2025 concentraba aproximadamente el 12,6% de su cartera de contratos pendientes.
El Gobierno acaba de anunciar que Cancillería inició procedimientos contra 45 personas humanas y jurídicas vinculadas a la actividad hidrocarburífera en Malvinas, y dejó claro que las sanciones pueden alcanzar a quienes presten servicios a esos desarrollos. Si el contrato de la Endeavor finalmente corresponde a Sea Lion, Noble encajaría de lleno en esa definición.
El escenario que se abre es complejo: una sanción contra Noble no afectaría solo a una contratista que eventualmente participe del proyecto en Malvinas, sino que tocaría la cadena de proveedores de TotalEnergies, una de las petroleras que la Argentina necesita para sostener sus inversiones en el país. La ofensiva soberanista del Gobierno choca así con la propia realidad del desarrollo offshore argentino, donde las mismas empresas y equipos se mueven en una red global que atraviesa jurisdicciones y fronteras.















