Economía
Por qué cada vez cuesta más llegar a fin de mes: salarios en baja y gastos en alza
06/05/2026 - 08:10
La economía doméstica de millones de argentinos atraviesa un momento cada vez más ajustado. La combinación de ingresos en baja y gastos fijos en alza está generando un escenario en el que llegar a fin de mes se vuelve un desafío creciente, incluso para sectores que históricamente lograban sostener cierto equilibrio.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, el ingreso real cayó por cuarto mes consecutivo en febrero, consolidando una tendencia que impacta de lleno en el poder adquisitivo. En términos concretos, el ingreso disponible bajó un 0,6% mensual y un 2,8% interanual, ubicándose además un 11% por debajo del promedio registrado entre enero y septiembre de 2023.
Gastos que suben más que la inflación
Uno de los factores clave detrás de esta caída es el comportamiento de los gastos fijos. Aunque la inflación de febrero fue del 2,9%, los costos en servicios básicos aumentaron un 4,4%, superando ampliamente ese índice.
Esto implica que una mayor proporción del ingreso se destina a cubrir gastos esenciales como tarifas, transporte y otros servicios, reduciendo el margen para consumo o ahorro.
Impacto desigual según el sector
Si bien la caída afecta a todos los grupos, no golpea de la misma manera:
- Jubilados que cobran la mínima y empleados públicos:
- Caída del 0,9% mensual
- Descenso interanual de hasta 7,4% en jubilaciones mínimas y 5,6% en salarios públicos
- Asalariados privados formales y jubilados que no perciben la mínima:
- Bajas más moderadas, entre 0,4% y 0,5% mensual
Estos datos reflejan que los sectores más vulnerables son los que sufren el mayor deterioro del ingreso disponible.
Sin señales de alivio inmediato
El dato de inflación de marzo anticipa que la tendencia no se revertirá en el corto plazo. La persistencia de aumentos en servicios por encima del promedio general de precios mantiene la presión sobre los ingresos.
En este contexto, la pérdida de poder adquisitivo no solo limita el consumo, sino que también impacta en la calidad de vida, obligando a muchas familias a recortar gastos o resignar necesidades básicas.
Un desafío para la política económica
El escenario plantea un desafío central para el Gobierno: cómo recomponer el ingreso real sin perder el control sobre la inflación. Especialistas coinciden en que será clave alinear la evolución de salarios y jubilaciones con el costo real de vida, especialmente en lo que respecta a los gastos fijos.
Mientras tanto, en la vida cotidiana, la ecuación es cada vez más difícil:
menos ingresos disponibles y más gastos inevitables, una combinación que explica por qué, para muchos argentinos, llegar a fin de mes dejó de ser una meta segura para convertirse en una preocupación constante.


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