Seguridad
Detenciones en Rosario por una red de lavado narco que operó en el Puerto durante 16 años
10/09/2026 - 05:54
Una serie de detenciones concretadas este miércoles puso al descubierto una estructura de lavado de dinero montada en el Puerto de Rosario, que incluye el blanqueo de operaciones vinculadas al narcotráfico y transferencias simuladas de acciones. Entre los acusados aparecen los máximos responsables de la concesión que administró la terminal rosarina.
Los fiscales federales Matías Scilabra, Juan Argibay Molina, Federico Reynares Solari, Diego Velasco y Matías Mené llevan adelante la pesquisa que derivó en las detenciones de Jordi Pujol i Ferrasola, hijo del ex presidente del gobierno de Cataluña, y del contador rosarino Gustavo Shanahan, quien fue gerente de Terminal Puerto Rosario y actualmente está condenado y preso en la cárcel federal de Marcos Paz por su participación en el comercio de drogas en la ciudad a través de su financiera.
Las maniobras investigadas abarcan operaciones de lavado a partir del comercio de estupefacientes, blanqueo de dinero mediante la compra de fichas en las salas VIP del Casino City Center de Rosario y la transferencia de acciones del Puerto de Rosario a empresas reales y simuladas. Los acusados fueron adjudicatarios de una concesión que ya no explota el puerto en Rosario. Gran parte del dinero blanqueado llegó desde España y, según los investigadores, tras el proceso de lavado realizado por agentes financieros rosarinos volvió a ese país.
Un entramado que operó entre 2010 y 2021
La madeja de lavado sistemático en el puerto rosarino muestra la dinámica sin control de operaciones entre 2010 y 2021. Para los fiscales existió un entramado de operaciones destinado a dar apariencia lícita a bienes provenientes de actos delictivos. En esa época, Pujol Ferrusola ya era investigado por el Juzgado N° 5 de la Audiencia Nacional en Madrid por un patrimonio vinculado a actividades de corrupción y blanqueo de capitales.
La pesquisa ordenó y obtuvo la detención de Jordi Pujol Ferrusola, de Graciela Niobe Tuero (esposa de Gustavo Shanahan), de Esteban Gustavo Shanahan y de Lucila Olga Shanahan para que sean indagados. Las imputaciones alcanzan también a las sociedades que administraron: Pro Puerto SA, Interlogística Portuaria SA, Increase SA, Natural Food SRL, y a Gustavo Pedro Shanahan.
Iván Ferrarons, un ex rugbier integrante del grupo, fue localizado en España y tiene pedido de captura internacional. Está señalado en causas previas por ser el enlace entre grupos narcos que le facilitaban dinero para ser cambiado por divisas en la financiera de Gustavo Shanahan.
Como accionista, director y presidente de Pro Puerto SA, Gustavo Shanahan está sospechado de haber dispuesto de las acciones de Terminal Puerto Rosario S.A. entre 2010 y 2019, mediante la constitución de garantías, la transferencia de esas acciones y el posterior cobro del precio pactado. Esas operaciones se habrían realizado para blanquear bienes que, hacia fines de 2005, estaban vinculados a Jordi Pujol Ferrusola, por esa época ya investigado por corrupción y blanqueo de capitales en España.
Las imputaciones y los vínculos con el narcotráfico
A Shanahan también se le imputó haber administrado y puesto en circulación fondos provenientes del comercio de estupefacientes juzgado en la causa "Manzo". En ese expediente se condenó por narcotráfico en 2023 al aviador peruano radicado en Rosario Julio Andrés Rodríguez Granthon a una pena única de 21 años de prisión, y a Gustavo Shanahan a 7 años de prisión.
Los hechos por los que se imputa ahora al ex presidente del Puerto de Rosario son fenómenos de lavado de activos. Lo que ya le valió una sentencia condenatoria son acciones por las que se lo consideró vinculado a una estructura de narcotráfico en Rosario como integrante.
Según el análisis de los fiscales federales, este grupo realizó transferencias sistemáticas de acciones de Terminal Puerto Rosario, enajenando su patrimonio, que en algunos hechos terminaron cedidas a favor de la agroexportadora Vicentin, que poco después entraría en un proceso de cesación de pagos y posterior concurso preventivo.
A integrantes del grupo también se les reprocha haber administrado fondos de origen ilícito entre 2012 y 2021, mediante conductas ejecutadas de forma sistemática en salas de juego de azar de la provincia de Santa Fe, bajo la órbita de las firmas Casino de Rosario SA y la Lotería de Santa Fe, por un monto superior a los 23 millones de pesos, cifra no actualizada.
Específicamente, la conducta se fragmentó en operaciones reiteradas de compra y cambio de fichas en las dependencias VIP —llamada ruleta americana—, por una suma superior a 19.839.426,50 pesos, combinadas con el cobro formal de cinco premios de sorteos oficiales por cuatro millones de pesos. Esas operaciones, según los fiscales, buscaban ocultar el rastro del dinero en efectivo no declarado y dar apariencia de origen lícito a las ganancias en pesos que provenían del comercio organizado de estupefacientes. Ese dinero provenía de la cueva que Shanahan administraba en España 889 de Rosario, y las salas de juego fueron el medio para reinsertarlo en el circuito legal.
Lotes, divisas y un contrato simulado
Gustavo Shanahan también quedó imputado, en su carácter de accionista y director de Pro Puerto S.A. y de fiduciario del Fideicomiso Country Golf Rosario, por haber intervenido en una serie de operaciones de división, adjudicación y desprendimiento de lotes de terreno de ese desarrollo. Según los fiscales, lo hizo actuando de forma coordinada con su esposa, Gracie Niobe Tuero, y con sus hijos Esteban Gustavo Shanahan y Lucila Olga Shanahan. Las operaciones se desarrollaron entre 2014 y 2024 y tuvieron por finalidad recibir y dar apariencia lícita a fondos transnacionales sucios que la organización de Jordi Pujol Ferrusola inyectó desde 2005.
A Shanahan se le atribuyó además haber puesto en circulación en el mercado lícito fondos del comercio de drogas recibidos en su financiera de calle España. Los fondos, según los investigadores, llegaron vía Iván Ferrarons, quien asumía de manera directa la intermediación, gestión y ejecución de operaciones de cambio.
Ferrarons actuó bajo la identificación de "Iván Dólar" en las comunicaciones mantenidas con la red criminal liderada por Julio Rodríguez Granthon, recibió las masas de dinero en moneda nacional originadas en el comercio de estupefacientes, se ocupó del recuento, del cambio a moneda extranjera y su posterior salida e integración al circuito informal a través de operaciones financieras de cable, transferencias internacionales e intermediación directa con mesas de cambio y cuevas de la plaza local.
Luego de que fuera secuestrada esa suma en un allanamiento, el contador Shanahan intentó justificar el origen de ese dinero mediante un contrato simulado para ceder a Vicentin S.A.I.C. los derechos de intermediación de un negocio inmobiliario a una familia de apellido Tettamanti por la supuesta suma de 240.000 dólares.















