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Milei se repliega en Olivos y endurece su postura mientras la economía tensiona al Gobierno

28/08/2026 - 07:34

Milei se repliega en Olivos y endurece su postura mientras la economía tensiona al Gobierno

 

El presidente Javier Milei alterna períodos de alta exposición internacional con etapas de reclusión y ostracismo político. Durante agosto, esa combinación volvió a sorprender: tras visitar Brasil, Perú, Ecuador y Colombia, permaneció diez días sin actividad oficial en la Quinta de Olivos y no pisó su despacho de la Casa Rosada durante 23 jornadas. Recién reapareció con intensidad en el homenaje por el aniversario de la muerte de San Martín, el Council de las Américas, la Bolsa de Comercio de Rosario y una charla con estudiantes en el colegio O.R.T.

En sus distintos estados de ánimo, el libertario mantiene una característica constante: no le interesa la rosca electoral ni partidaria y concentra la mayor parte de su atención en estudiar de cerca las variables macroeconómicas. Obsesionado con los números, se enoja con virulencia cuando las señales u opiniones que recibe contradicen su interpretación de la realidad.

Doce fuentes con acceso privilegiado a la intimidad del poder coinciden en que el inquilino del sillón de Rivadavia no está solamente más encerrado en sí mismo, sino más encerrado en sus certezas. Eso lo lleva a recibir menos gente, ser intolerante a los matices, interpretar críticas como operaciones para hacerlo caer, convertir en monólogos encuentros que se venden como diálogos y refugiarse en furiosas rachas de posteos en redes sociales.

Reuniones sin margen para el disenso

Interlocutores experimentados se marcharon en los últimos meses de la residencia gubernamental con la sensación de no haber encontrado el momento indicado para habilitar una discusión sincera. Otros directamente dejaron de intentarlo. En la interpretación del Presidente, no hay advertencias desinteresadas: hay una conspiración para quebrarlo.

 

Las más recientes reuniones de Gabinete o los contactos con legisladores libertarios tuvieron extensos momentos de exposición con escasísimo margen para el ida y vuelta. Milei habla solo ante el silencio del auditorio, explica líneas zigzagueantes en gráficos complejos, desarrolla teorías y baja línea sobre la manera de defender el rumbo. Los teléfonos celulares quedan guardados en sobres marrones antes de empezar. “La cúpula no nos debe tener confianza. Al pedo tanta parafernalia: con una mano en el corazón, no se dice nada que no se haya escuchado antes”, dice un integrante del Congreso.

El líder de La Libertad Avanza les pidió a sus ministros que salieran con mayor decisión a disputar el debate público y refutar cada uno de los alegatos o guarismos que considera falsos o tendenciosos. La instrucción fue inequívoca: “No alcanza con explicar. Hay que combatir”.

El caso Laje y la rigidez presidencial

Agustín Laje, director ejecutivo de la Fundación Faro y uno de los intelectuales que el mandatario más ponderó durante su ascenso político, se terminó peleando con su amigo por una serie de definiciones que planteó en una entrevista. No propuso abandonar el equilibrio fiscal ni abrazarse al populismo: advirtió que al oficialismo todavía le faltan votos para ganar la elección de 2027, recomendó “mejorar las formas” y dejó una sentencia particularmente sensible: “Si la derecha no logra mejorarle la vida a la gente, el péndulo va a ir hacia la izquierda. La gente no come batalla cultural”.

La reacción de Milei fue instantánea y furiosa: según reveló el periodista Alejandro Bercovich y pudo confirmar este medio, el Presidente le escribió a Laje una sucesión de mensajes cargados de insultos y acusaciones de traición antes de bloquearlo de su teléfono. Santiago Caputo tuvo que intervenir de urgencia para contener la situación y evitar que el politólogo abandonara el think tank. “No es fácil estar así de presionados, pero ya está todo bien”, cuenta otra persona al tanto de esta crisis.

 

En las últimas semanas se repitieron anécdotas casi calcadas de funcionarios, dueños de compañías o especialistas en opinión pública que entraron a la Quinta con apuntes para poner en común y terminaron el encuentro preocupados por el grado de rigidez que notaron. “Esto es pánico y locura en Olivos”, concede, entre la broma y la resignación, una fuente de primer nivel. Cada vez que alguien atraviesa el portón verde de la calle Carlos Villate “nunca sabe si va a salir con una sonrisa de satisfacción o si Javier lo termina fletando a los gritos”.

Menos visitas y más actividad en redes

En los primeros seis meses de 2026 cayó a casi la mitad la cantidad de personas que lograron ingresar a la residencia en comparación con el año anterior. La ONG Poder Ciudadano, gracias a un pedido de acceso a la información, certificó que en ese período hubo 223 ingresos contra las 390 del mismo período en 2025. Luis “Toto” Caputo aparece registrado apenas cinco veces y Karina Milei, con quien habla mucho por teléfono, solo en tres oportunidades. Juan Carlos de Pablo, en cambio, entró 25 veces de enero a junio y se convirtió en la persona más recurrente de las planillas.

El repliegue presencial no tuvo su correlato en las pantallas. Entre el lunes 17 y el domingo 23, Milei reprodujo 335 mensajes contra periodistas y escribió otros 21 textos propios. “MIERDAS HUMANAS MENTIROSAS MIERDAS HUMANAS, después lloran malas formas... MIERDAS podrían empezar por no mentir SORETES...”, fue uno de los tantos posteos. Incluso llegó a ponderar una respuesta de la inteligencia artificial Grok para validar su manera de comunicarse: “MASTERCLASS DE GROK”, festejó.

Un reciente estudio de Ad/Hoc encontró una disminución sostenida de su capacidad para generar conversación en redes y menor repercusión en las entrevistas. El León sigue rugiendo con fuerza, pero el eco parece viajar cada vez menos lejos.

 

La economía, el malestar y la estrategia electoral

El Presidente conoce los números que describen el malestar porque se los acerca un puñado de encuestadores en los que confía. Sabe que millones de argentinos llegan con dificultad a fin de mes, que el poder adquisitivo pierde terreno pese a la desaceleración de la inflación, que aumentó el endeudamiento de los hogares, y que el consumo, la actividad y el empleo atraviesan realidades muy distintas según el sector. “La foto sigue siendo horrible”, concedió en uno de sus recientes discursos. Pero inmediatamente completó: “La película sigue siendo la mejor de la historia argentina”.

El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella rebotó 6,4% en agosto hasta los 2,06 puntos sobre 5, lo que lo deja mejor parado que Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández a la misma altura de la gestión, pero acumula una caída del 16,5% desde diciembre pasado.

Esa realidad alimenta una discusión que ya atravesó la puerta de la Mesa Política. Luis Caputo lo enfatiza: “La economía ayudó mucho tiempo a la política: es hora de que la política ayude a la economía”. Patricia Bullrich exteriorizó un pensamiento similar cuando escribió que “el rumbo es el correcto”, pero reclamó que los resultados lleguen más rápido a la vida cotidiana de las familias y las empresas.

Pese a la negativa presidencial a hablar de una crisis, empezaron a aparecer medidas de contención: al anuncio de los nuevos créditos hipotecarios podrían sumarse una actualización en el congelado bono de los jubilados y mejoras salariales para fuerzas armadas y de seguridad. Ninguna alternativa, por ahora, supone alterar el corazón fiscal del programa.

Milei no parece dispuesto a modificar demasiado el “espíritu genuino y frontal” sobre el que construyó tantos éxitos y dolores de cabeza. El Presidente lo dice en público y lo repite en privado: prefiere perder una elección antes que traicionar el rumbo que considera correcto. La gran duda del oficialismo es si en octubre de 2027 el público seguirá creyendo en el final de película que le prometieron.

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