Espectáculos
Fuerte cruce: la China Suárez desmintió a Wanda Nara por la malla de su hija
17/02/2026 - 09:11
Las tensiones entre Wanda Nara, Mauro Icardi y la China Suárez volvieron a escalar y quedaron expuestas públicamente con acusaciones cruzadas que mezclan conflictos personales, judiciales y familiares.
La conductora de MasterChef Celebrity fue contundente al referirse a la actriz: “Que ella se deje de usar mi ropa y la de mis hijas. Y que devuelva mi mudanza”, reclamó en alusión a pertenencias que, según sostiene, no regresaron de Turquía tras la separación. La frase reavivó la polémica y colocó nuevamente a las dos familias en el centro del debate mediático.
El episodio que reactivó el conflicto fue el cumpleaños de la hija menor de la China Suárez. Según explicó la abogada de Icardi, Elba Marcovecchio, el futbolista intentó que sus hijas asistieran al festejo. La letrada, en el programa DDM (América TV), remarcó la importancia del rol adulto en este tipo de vínculos: “Cuando uno habla del ensamble de familias, es muy importante el rol que toman los adultos”, aunque evitó profundizar en detalles judiciales “por la privacidad de las niñas”.
Marcovecchio aclaró además que el pedido de concurrencia habría sido espontáneo por parte de las menores hacia su padre, y defendió la postura del delantero al señalar: “Él sabe lo que es una familia ensamblada. Él vive una familia ensamblada”.
Sin embargo, el trasfondo del conflicto deja en evidencia las dificultades para consolidar vínculos en contextos de separación mediática y alta exposición pública. El reclamo por objetos personales y ropa no devuelta sumó un nuevo foco de tensión y expuso la persistente desconfianza entre las partes.
Wanda Nara fue categórica respecto al vínculo de sus hijas con la actriz: “Mis hijas no la sienten ni tienen la obligación de sentir familia a una mujer con tan pocos valores”, sentenció, dejando claro que el conflicto trasciende lo material y se centra, principalmente, en la dinámica afectiva y el rol que ocupa cada adulto en la vida de las niñas.
La disputa, que se da en medio de procesos judiciales en curso, vuelve a poner sobre la mesa el delicado equilibrio que implica la construcción de familias ensambladas bajo la mirada constante de la opinión pública.













