Política
Gobernadores aliados evalúan una primaria presidencial de centro para 2027
17/09/2026 - 07:45
Un movimiento que se cocina lejos de las cámaras atraviesa la discusión por la eliminación de las PASO. Los gobernadores aliados ensayan una estrategia de dos frentes. Por un lado, negocian que el gobierno de Javier Milei no les presente candidatos fuertes en sus distritos que pongan en riesgo sus reelecciones, a cambio de garantizarle gobernabilidad en el Congreso y votar la eliminación de las primarias, un paso que consideran clave para intentar dividir al peronismo.
Al mismo tiempo, mandatarios como Nacho Torres, Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro conversan entre ellos sobre la posibilidad de organizar una primaria presidencial de la que surja un candidato de centro, con experiencia de gestión, que se ubique entre Milei y Axel Kicillof.
El dilema de las PASO y el calendario electoral
Para concretar ese objetivo necesitan que las PASO sigan existiendo. La aparente contradicción se explica en la lógica política: se pueden perseguir objetivos opuestos hasta cierto punto. Por eso, Karina Milei se muestra exasperada y reclama que le definan en los próximos veinte días la posición sobre las primarias. Según lo que se resuelva, habrá o no acuerdo electoral.
El calendario alimenta la especulación. Estos gobernadores se encaminan a fijar sus elecciones provinciales entre abril y junio de 2027. El gobierno quiere votar la eliminación de las PASO en octubre y Milei debe buscar su reelección dentro de un año. Surgen entonces dos interrogantes: cómo se garantizan los gobernadores que, si votan ahora la eliminación de las primarias, el año próximo Milei y los Menem no les disputen sus provincias; y cómo se asegura el gobierno que, si habilita las reelecciones, luego de ganar no le armen un candidato presidencial para octubre.
La discusión es compleja y está atravesada por la larga lista de acuerdos incumplidos del gobierno de Milei, lo que no favorece las conversaciones. La insistencia de los Menem por unificar la oposición cordobesa contra Llaryora no es un detalle menor y genera tensiones en la mesa política del oficialismo.
Un aval firmado y la ambición presidencial
Diego Santilli, que debe lidiar con esos dilemas, conversó con Pullaro sobre la posibilidad de un acuerdo escrito. Pero un entendimiento de esas características exige un nivel de seriedad política que no abunda en la Argentina actual. Por eso, los votos para las PASO están, pero no aparecen: como un holograma que se vuelve intangible cuando se intenta tocarlo.
Personas que hablan con el gobernador de Santa Fe lo escucharon decir que si gana su reelección por más del 50 por ciento se lanza a la Presidencia. La misma ambición tienen Torres y Llaryora, aunque no lo confiesen ni en privado. En esa carrera, el cordobés arranca unos metros adelante por el peso demográfico de su provincia. Los gobernadores le piden a Santilli un "aval firmado" para votar la eliminación de las PASO.
Zamora, Macri y el problema Kicillof
La cancha puede ser más grande. Este grupo ya se reunió con el santiagueño Gerardo Zamora, una figura singular que proviene del radicalismo pero se convirtió en peronista kirchnerista. El ahora senador nacional navega entre el coqueteo con estos colegas de centro y la posibilidad de ser el candidato de Cristina para enfrentar a Kicillof. Zamora promete traer a los gobernadores del norte, lo que no es poco.
También está Mauricio Macri, que a su manera oscila entre acordar con Milei y enfrentarlo, como insinuó con la candidatura presidencial de Hernán Lacunza. Los gobernadores no tendrían inconveniente en sumar al ex ministro de Economía a una primaria, pero no creen que sea un proyecto real: "Lo tiró Macri para ganar tiempo mientras ve qué hace", evaluó un dirigente al tanto de las conversaciones.
Kicillof es el principal problema de este incipiente armado de centro. Lo es porque mide, y en eso coinciden con Cristina. "No tiene mucho sentido armar una primaria de centro para elegir un candidato que después no logre superar a Kicillof y se quede afuera del ballotage contra Milei", explicó un dirigente al tanto de las conversaciones de los tres gobernadores.
Sergio Massa, con uno de los cueros más curtidos de la política argentina, lo resuelve fácil: "Hay que esperar hasta marzo", para ver cómo evolucionan la economía y la intención de voto de Milei. En una línea similar, los gobernadores proponen a Santilli patear la discusión de las PASO para febrero. Frente a esto, el gobierno propició un pronunciamiento de la Cámara Electoral que conmina a aprobar la reforma electoral antes de fin de año.
Más allá del calendario y de las jugadas de coyuntura, el dato relevante es que estos gobernadores, por más que se paseen por los foros empresarios con discurso y cara de buenos alumnos, detectaron el problema del centro hacia la derecha: no quieren que vuelva el kirchnerismo, pero tampoco aguantan más a Milei.















