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POBREZA EN ARGENTINA: UN DESCENSO IRRISORIO EN MEDIO DE UNA CRISIS PROFUNDA
31/03/2025 - 16:29

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que, al cierre de 2024, el 38,1% de la población argentina se encuentra en situación de pobreza, mientras que el 8,2% enfrenta la indigencia. Estas cifras, aunque reflejan una leve mejora respecto del 41,7% de pobreza registrado en 2023, siguen evidenciando la fragilidad de la economía y la precariedad en la que vive una parte considerable de la sociedad.
Extrapolando estos porcentajes, la pobreza afecta a unos 17,9 millones de argentinos, de los cuales 3,9 millones no logran cubrir siquiera sus necesidades alimentarias básicas. La comparación con el segundo semestre de 2023 indica que 1,6 millones de personas lograron salir de la pobreza. Sin embargo, este dato, lejos de ser alentador, debe analizarse con cautela: la reducción no se traduce necesariamente en una mejora real del poder adquisitivo, sino que puede estar vinculada a cambios metodológicos o a ingresos apenas por encima de la línea de pobreza, sin garantizar condiciones de vida dignas.
Lo más alarmante es la situación de la infancia y la juventud: el 51,9% de los niños y adolescentes de entre 0 y 14 años vive en hogares pobres. Es decir, más de la mitad de la niñez argentina crece en condiciones de vulnerabilidad extrema, con un acceso limitado a una alimentación adecuada, educación de calidad y atención médica. Estos datos no solo reflejan el presente, sino que anticipan un futuro incierto para toda una generación.
El leve descenso en los indicadores de pobreza no puede ser motivo de festejo. La inflación sigue golpeando los bolsillos, el desempleo y la precarización laboral afectan a miles de familias, y la asistencia social no alcanza para revertir la crisis. Mientras no se implementen políticas económicas que generen empleo genuino, aumenten el poder adquisitivo y garanticen derechos básicos, los números seguirán siendo solo eso: estadísticas que poco reflejan la angustia de millones de argentinos.
Reducir la pobreza requiere mucho más que pequeñas fluctuaciones en los porcentajes: es necesario un compromiso real con medidas estructurales que permitan a la población salir de la crisis de manera sostenible. De lo contrario, los datos del INDEC seguirán siendo un reflejo crudo de una realidad que no mejora en la vida cotidiana de los argentinos.


